Tener un blog ha sido, desde que se volvieron accesibles, algo así como una fantasía. Más que todo por que siempre contemple como difícil la posibilidad de que mis pensamientos tuvieran la virtud de ser atendidos por alguien más, pero la posibilidad real de poder compartirlos ya es suficiente y el tema de esta primera publicación, es algo que siempre ha dado vueltas en mi mente.
Y es que después del resultado del partidito de anoche, han salido a flote toda la gama de comentarios de los fanáticos y aficionados del fútbol -entre los cuales yo nunca me he podido contar- de todas las posibles tonalidades que podemos tener en el espectro: Que si el técnico hizo los cambios correctos y a tiempo; que si los jugadores están debidamente motivados, capacitados y desenvueltos; que si se necesita más dinero, transparencia, mejores "federativos", más apoyo del Estado/Gobierno (por que se ocupan como sinónimos en el caló popular) y una larga lista de etcéteras que pasa por el reclamo por a noble afición de la presencia del anterior técnico de la Selección, a coro, durante el mismísimo partido cuando consideraron que quizás el resultado ya era irreversible y a mi criterio, todo lo anterior, llama a la reflexión por varias razones que por haber sido tomadas en cuenta por alguna parte de la afición ponen en evidencia la idiosincracia de ser salvadoreño y la realidad en la que vivimos, y es a lo que me quiero referir.
Primero, resulta sorprendente, que además de todas las condiciones que actualmente modelan Nuestra realidad nacional, haya tanta gente tan interesada -hasta el delirio del fanatismo, diría yo- en analizar el resultado de un juego amistoso que ponen de manifiesto las sempiternas condiciones del fútbol salvadoreño y sus consecuentes resultados (Como si no hubiera cosas más importantes en qué pensar).
Segundo, al revisar resultados previos de la Selección, la "era De Los Cobos" tuvo las mismas cifras y un muy similar desempeño que la "época actual" y al seguir revisando otras anteriores, las tendencias no exhiben diferencias para nada significativas,por lo que resulta sorprendente, que tanta aclame al ex-técnico con semejante unanimidad como cuentan los medios de comunicación que ocurrió la noche del mascón (Pareciera que no estamos considerando la misma realidad para la toma de Nuestras decisiones).
Tercero, he podido escuchar a diversas personalidades públicas comentar sus opiniones respecto de sacar la representación nacional de Nuestro País, de cualquier competencia internacional, hasta que se consiga un nivel razonablemente aceptable de competitividad, lo que implicaría trabajo continuo, "canteras" y otros etcéteras, con lo que de forma más o menos taimada, muchas voces arguyen al menos dos cosas: "Que se la va a quitar la diversión al pueblo si se suspende a la selección nacional en la práctica del deporte de las mayorías" y la otra cosa argumentada es que "el deporte rey, dinamiza la economía, crea empleos y genera ingresos para muchas familias". En cuanto a la primera, n mi caso particular, resulta ofensivo que se considere que la contemplación del fútbol nacional (con todo lo que esto implica) pueda llegar a ser considerado como una diversión "sana"(Riesgos personales, colectivos -por el parqueo y el acceso en general a los escenarios-, con precios a veces onerosos, en un país con condiciones de seguridad ciudadana como el nuestro y de paso....con los resultados ya conocidos). En lo que respecta a la segunda, me parece que siendo los partidos de la "Selecta" una práctica eventual, espacialmente bien concentrada (estadio y "bebederos") están muy lejos de representar un factor "dinamizador" de la economía en una magnitud siquiera considerable,dadas las condiciones del País (No hubo interesados en adquirir los derechos para televisar alguno de los partidos recientes).
En fin, soy de la opinión de que como se le quiera ver, e FútbolSalvadoreño, con todo lo que este implica, es sólo circo o sea, una perversa distracción prefabricada por difícil de vender honradamente, que persigue de forma mezquina abstraer la "noble afición" por al menos 90 minutos, de una realidad que merece ser atendida con detenimiento, sabiduría y paciencia para salir adelante. Y lo peor, es que el fútbol, no promueve ninguna de estas cualidades.
Pues yo no soy muy afecta al fútbol, y realmente me disgusta mucho El "fanatismo" por el Fútbol español...pero me parece un excelente pretexto para comentarle que me alegra se haya decidido a compartir con nosotros sus pensamientos...dicho sea de paso un buen café siempre cae bien...y acompañado de buena platica mucho más!
ResponderEliminar